LA VALIJA DEL INGLES jueves, 10 de septiembre de 2009
LA VALIJA DEL INGLES sábado, 4 de julio de 2009
Dado que no hemos tenido tiempo de practicar, podemos hacer algunos ejercicios finales de comprensión del SISTEMA MONGE.
Estos ejercicios tienden a poder asimilar una forma de ver los objetos, completamente diferente.
Por ello, se trata que el grupo reflexiones acerca de la estructura y posición de los objetos ideales propuestos y se de una idea general acerca de cómo es dicho objeto ideal.
En todos los ejercicios (al igual que vamos a hacer en el parcial) verificaremos que no falte nada en el dibujo, sobre todo líneas, cotas, grosores, sin agregar ninguna vista más, porque YA ESTAN TODAS.
Conviene a los fines prácticos, copiar estas imágenes y luego imprimirlas.
(Hagan clic con el botón derecho del mouse sobre la imagen, y elijan "guardar imagen como"). la guardan, y luego la imprimen.
La escala puede ser diferente al imprimir, lo que nos oligará a usar una calculadora para obtener las dimensiones sobre el papel ya impreso.
Ficha 1
Este cuerpo está contenido en un cubo y presenta una perforación cuadrada.
Vemos que aparece un corte A-A que "serrucha" el objeto. Hay que completarlo.
Dos preguntas:
¿El corte es horizontal o vertical?
¿Cómo obtengo la altura de la perforación, tomada desde el piso?
Ficha 2
Es un cuerpo similar, sólo que la perforación está en otra posición. Hay que completar lo que falte.
Una pregunta: ¿Cómo obtengo la ubicación en planta de la perforación, tomada desde la cara posterior del objeto?
Ficha 3
Otra pregunta: ¿Cómo es ese objeto? ¿qué operación "mecánica" hubo que hacer para fabricarlo?
Ficha 4

domingo, 7 de junio de 2009
El tema a tratar fue acerca de la “legitimidad de la restauración”.
En el taller, se trató de comprender los límites de la intervención en objetos o fragmentos de ellos, los criterios que pueden desarrollarse y la necesidad de contar con herramientas conceptuales diversas para poder encarar tan complejo tema.
Inicialmente, se proyectó un powerpoint, en el cual se podían ver “objetos” ( de museo y arquitectónicos) a restaurar, pero algunos de ellos presentaban características particulares, como pátinas, vestigios de uso, marcas, que de ser eliminadas, se obtenía la desaparición de los aspectos históricos relevantes del objeto en cuestión.
Si bien no se hizo referencia a los aspectos normativos de la restauración, si se relató brevemente la historia conceptual del restauro.
Con este conocimiento inicial, se trabajó el concepto de “cuándo restaurar” y “si es deseable siempre la restauración”.
Se partía de la dificultad de restaurar cuando pueden perderse valores esenciales del objeto, tema clave, por ejemplo, en la restauración de edificios u objetos cuyo material evidencia el tiempo transcurrido.
Después de haberse distribuido fragmentos arqueológicos y de objetos antiguos, junto con la Carta de Restauro vigente (1987), se trató de llegar a un resultado crítico y a la vez reflexionado acerca de “qué hacer”.
Los resultados fueron sorprendentes, puesto que se recomendó vivamente la no restauración, aún cuando es uno de los trabajos más deseados en el “imaginario museológico”, por su alta especialización. Se recomendó en su lugar la conservación, manteniendo cánones “ruskinianos” (1), tratando como valiosos los aspectos históricos evidentes en los fragmentos presentados.
Un resumen, preparado por una de las participantes, será próximamente publicado en el blog.
1- La obra de Ruskin se enmarca en la crítica artística, rebelándose contra el los resultados sociales de la sociales del industrialismo. Formuló la teoría de que el arte es algo espiritual y alcanzó su máximo en el gótico , con un estilo de inspiración religiosa y de fuerte implicancia moral.
miércoles, 20 de mayo de 2009
CATALOGACION DE OBJETOS EN EL MUSEO DE LA REFINERIAEste museo se formó mediante la donación desinteresada de viejos objetos del barrio y de la Refinería Argentina, fotos, vestigios ferroviarios y fabriles, diarios, revistas y publicaciones de este sector de la ciudad. Ha realizado más de cincuenta exposiciones, y está declarado de interés cultural, tanto por la Municipalidad de Rosario como por el Concejo Municipal. Ha recibido subsidios para realizar trabajos y actualmente está en trámite su personería jurídica.
No posee sede ni muestra permanente, sino que realiza muestras que se llevan a diversos lugares de la
ciudad, sobre todo en las escuelas del barrio.
iones, no fueron utlizados ni estudiados, quedando en sus cajas a la espera de su "descubrimento". Esto ocurrió, por ejemplo, con papeles laborales de un empleado tranviario de 1923, monedas coloniales, soldados de plomo, documentos varios y muchas revistas, objetos que, tal como fueran donadas por sus antiguos propietarios, fueron depositados en cajas para su conservación elemental, y sólo someramente rotulados. Atendiendo a esto, se decidió ordenar el patrimonio, catalogándolo, con la ayuda de estudiantes de museología.
El trabajo en sí consiste en la marcación de los objetos del acervo, la catalogación del material periodístico y gráfico, compuesto por revistas y libros, y en el imprescindible diseño, sobre todo, del sistema alfanumérico de catalogación.
En este trabajo, se dio prioridad a las colecciones, las cuales son donaciones completas de vecinos, como es el caso de los papeles de archivo de un vecino del barrio inglés; el instrumental de una peluquería ya desaparecida; un conjunto de cincuenta revistas Caras y Caretas; una colección de cartas completa; otra muy compleja de postales de todo tipo; y un número no especificado de juguetes, fotografías, monedas, papeles y planos del barrio. Son muy numerosas las revistas de los años 60 al 70, y las secuencias de revistas referidas a la Guerra de Malvinas y los años del Proceso Militar. Algunos objetos son únicos, como un ejemplar de boleta electoral de 1916 para el primer sufragio bajo la ley Sáenz Peña, volantes del grupo Montoneros entre otras "rarezas".
Era imprescindible una catalogación que refiriera tanto la colección como el número individual del objeto y en lo material, las características del mismo.
La forma de catalogar se diseñó privilegiando la colección antes que una numeración correlativa pura, y consistió en dar número al grupo de objetos donados en forma conjunta, y luego a cada componente de la colección. Se evitó así desmembrar cada colección, y a la vez poder hallar fácilmente el objeto en el depósito y en el listado de accesibilidad.
Cada objeto se catalogó además mediante números y letras clave, que permitiesen una agrupación “virtual” por tipo de objeto, por fecha, por colección o por cantidad.
La metodología de marcado consistió en seguir pasos atendiendo a la conservación, dividiendo los objetos en materiales tipo: madera, metal, vidrio, cerámica, tela y papel. Dada la característica de los objetos, casi todos de uso cotidiano, se pudo tipificar de esta manera, y mediante sólo tres materiales de marcado y tinta china, se consiguió una marcación estable, segura y rápida. Aquí al lado se ha esquematizado las capas del marcado, las cuales se realizaron mediante técnica simple de pincel y estilógrafo. Los tres tipos de marcado se corresponden a objetos de metal, de vidrio y cerámica y de madera, cambiando sólo la imprimación de base.
A la vez que son marcados los objetos, se confecciona de forma simultánea una planilla provisoria base EXCEL, para usar programas más avanzados en ocasiones futuras. Se van volcando a las planillas más contenidos, como material, particularidades, datos, condición, etcétera.
Este trabajo es de suma utilidad para el museo, porque permite saber en qué consiste su patrimonio, y así poder disponer de él más fácilmente, tanto por los encargados del museo como para los vecinos e investigadores.
martes, 5 de mayo de 2009
martes, 7 de abril de 2009

lunes, 30 de marzo de 2009
No deberemos olvidar dos cosas:
El trabajo es grupal. El formato de la hoja será A4, impreso, en el rótulo normalizado (ver pautas para la asignatura, en la Biblioteca) sin carpeta, simplemente las hojas abrochadas entre sí. No olvidarse de poner los nombres. El trabajo será comentado en el aula con los otros compañeros.
Suerte, y al museo.
viernes, 27 de marzo de 2009
INSTRUMENTOS, HERRAMIENTAS E INSUMOS - Escuadras de 45° y 30°, medianas (30 cm. de lado aprox.).
- Escalímetro común plástico
- Reglas de 20 o 30 cm.
- Cinta métrica de 3 o 5 mt.
- Regla T
- Una mesa donde dibujar, en casa.
- Lápiz HB y B
- Microfibras negras o estilógrafos para el pasado en tinta (opcional)
- Gomas de borrar blancas y para tinta (no "dos banderas")
- Fibras y microfibras de color
- Plantilla sanitaria 1:50 (hay una en biblioteca)
- Compases de dibujo
- Pistoletes
- Hojas A4
- Papel vegetal 60 grs. o Finlandés 35 x 50
- Cartulina 35 x 50 blanca
lunes, 23 de marzo de 2009
LA DEFINICION DE MUSEOEl diccionario dice:
Institución dedicada a la adquisición, conservación, estudio y exposición de objetos de valor para la ciencia, para el arte, para la cultura o para el desarrollo de los conocimientos humanos: museo de arte; museo arqueológico. // Edificio o dependencias destinados a la exposición, convenientemente ordenada, de estos objetos. // Edificio utilizado para el estudio de las letras, las ciencias y las artes liberales. // Fig. Lugar en el que hay muchas obras de arte.
Para definir al museo, el ICOM (del año 1946) creía - y cree - que debía partirse de ciertas características, tanto patrimoniales como funcionales y sociales.
Hagamos un breve recorrido cronológico por esta definición "oficial".
"reconoce la cualidad de museo a toda institución permanente que conserva y presenta colecciones de carácter cultural o científico con fines de estudio, educación y deleite".
2. En 1951, el artículo II decía:
3. En 1961, el título II, artículo 3 se aclara:
"El ICOM reconoce la cualidad de museo a toda institución que presenta conjuntos de bienes culturales con fines de conservación, de estudio, de educación y de delectación".
4. En 1968 hay otro cambio. El título II, artículo 3 se modifica de esta manera:
"El ICOM reconoce la cualidad de museo a toda institución permanente que conserva y presenta colecciones de objetos de carácter cultural o científico, con fines de estudio, delectación y deleite".
Actualmente, según esta institución, organización no gubernamental internacional, fundada en 1946, bajo los auspicios de la UNESCO, y en sus estatutos aprobados por la 16 asamblea general de La Haya, de 1989 y enmendados por la 18 asamblea general de Stavanger (Noruega), de 1995, y tal como se establece en el artículo 2:
“Un museo es una institución permanente, sin fines de lucro, al servicio de la sociedad y de su desarrollo, y abierta al público, que se ocupa de la adquisición, conservación, investigación, transmisión de información y exposición de testimonios materiales de los individuos y su medio ambiente, con fines de estudio, educación y recreación”.
2) investigar este patrimonio cultural;
3) educar a la Humanidad;
4) entretener el ocio del hombre.
ALONSO, L. (1993) Museología. Introducción a la teoría y práctica del museo. Madrid. Istmo, Ed.
HERNANDEZ HERNANDEZ, F. (1994) Manual de museología. Madrid. Síntesis, Ed.
Diccionario Manual de la Lengua Española Vox. © 2007 Larousse Editorial, S.L.
domingo, 22 de marzo de 2009
Contamos con su participación.
Tuny Cagliolo
jueves, 19 de marzo de 2009
EL TALLER DE LAS 4Implementado por la Lic. Sandra Escudero y el arq. Cons de Museos Gustavo Fernetti, se ha solicitado al Museo de la Ciudad la apertura de un espacio físico para el aprendizaje, en el llamado “Invernadero”, donde se desarrollará a lo largo del año un ciclo de talleres.
La idea es tratar de revertir un problema básico de la enseñanza de la museología. La problemática de la praxis museológica concreta, real y cotidiana, la importancia de la toma de decisiones justificadas, la elaboración de un juicio crítico profesional, el desarrollo de criterios personales para la actividad basándose en la teoría y la experiencia, para poder dar a los alumnos un anclaje con la realidad museal.
Estos talleres, de ser aprobado el proyecto, consistirán en la presentación de problemáticas concretas relevadas en los museos de la región, a fin de poder reflexionar sobre la actividad real de la museología.
El lema del taller será “Y entonces… ¿qué hacemos …?”
La metodología será formar 4 grupos, en la modalidad taller vertical, para pensar la solución a un problema basándose en los conceptos museológicos aprendidos en la Escuela Superior de Museología. Se formularán 4 preguntas clave, en general hechoas por museólogos en actividad. La concurrencia al curso es libre y gratuita, tratando de formar grupos de reflexión vinculados al museo, para hallar resultados.
Se entregará la documentación pertinente en forma de fotocopias a fin de contar con un cuerpo conceptual “a la mano” al momento de pensar las soluciones a la problemática propuesta. Ésta será real, en lo posible no resuelta, a fin de partir si preconceptos ni soluciones ya diseñadas. En lo posible, se contará con objetos y documentos originales facilitados por varios museos, materiales y herramientas para el trabajo a realizar.
Finalmente los grupos entregarán un paper, donde conste la solución planteada al problema.
Los talleres se realizarán los días viernes a las 4 de la tarde, una vez al mes y se ha solicitado al Museo, mediante nota a su director, arq. Raúl D´Amelio, la forma de los correspondientes certificados por la asistencia y participación al ciclo.
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lunes, 9 de marzo de 2009
La definición más decuada parece ser que se ocupa de la parte "física" de la museología. La parte de la museología que se ocupa de las técnicas adecuadas o no, para presentar una muestra o exposición
Esta definición se complejiza cuando vemos que la museologìa se abastece, en este rubro, de las experiencias que solo la museografìa puede dar. Los resultados de lo expuesto en el museo, la influencia de los colores o la tipografía de las cartelas, la percepción de los sonidos en la exposición, la altura de los paneles o vitrinas, e incluso los materiales que se han usado forman parte de un extenso cuerpo de experiencias acumulativas. Pero también resuelve los problemas que vinculan al museo con su sociedad: la generación de una comunicación con su público, o la percepción que ese público tiene del museo o de sí mismo hallan en la museografía la expresión concreta y a la vez, un relevamiento.
La museografía forma parte de un cuerpo empírico vasto, complejo, que va conformando el sustento de una "teoría", la museología misma, con sus diferentes concepciones e ideologías. Así, la "teoría museológica", y aunque no se lo diga, abarca desde lo tecnológico o lo comunicacional, hasta lo social, lo económico y lo político.
A la vez, la misma museografía va concretando, en la sala de exposición, lo que los museólogos piensan sobre esa complejidad que es el museo y su sociedad. Los conocimientos, conceptos y valores pensados para y mediante el museo deben traducirse en colores, en imágenes, en textos, en sonido, en espacio, en dimensiones.
Por tanto, es un camino en espiral: cada exposición se basa en un concepto, y luego da una experiencia; luego, cada experiencia genera después un concepto. La museografía da respuestas a problemas, y luego, éstos se incorporan a lo teórico como soluciones viabilizadas.
Esta retroalimentación no es viable sin una evaluación constante, en una crítica permanente, en la adecuada selección de las referencias para cada caso a resolver.
Tampoco es posible- a riesgo de caer en un dilettantismo - evitar el "cuerpo teórico" de la museología: significaría eludir el profesionalismo del conservador de museos.
Finalmente: sólo es posible actuar dentro de la sala de un museo mediante al reflexión, que es la teoría misma: pensar una exposición es pensar museológicamente. Entendemos entonces el término teoría no como espectro cerrado e indiscutible de conceptos, o como una mirada de pretensión científica, sino como un amplio y dinámico espectro de problemas y respuestas, que van desde lo técnico a lo social.
Dado que a los museólogos suelen gustarnos las definiciones, podemos dar una, entonces:
La museografía es la praxis expositiva de la museología.
jueves, 5 de marzo de 2009
LOS PAPELES DE DIBUJOEl dibujo técnico se realiza generalmente en papel (se hace también en la computadora) y ese papel no es siempre igual.Debemos diferenciar entre papeles de dibujo, papeles para arte y papeles de uso en museo (museológicos) estos últimos deben ser químicamente neutros aunque eso es relativamente posible, a lo sumo se puede exigir una cierta alcalinidad, de manera que no afecte a los objetos que puedan estar en contacto con el papel.
Los papeles para dibujar que se utilizan en dibujo técnico se clasifican en:
Blancos: son los papeles comunes, poseen una carga de cola y tiza en la mezcla que los hace resistentes y moderadamente absorbentes. La tinta china es irreversible una vez hecho un dibujo en estos papeles. Suelen tener acidez variable. Los mejores papeles blancos son levemente alcalinos (como el papel SCHOELLER) para retardar el amarilleo. Viene en varios formatos y gramajes (peso por m2)
Croquis: papel blanco de formato grande, con una carga mayor de cola en una cara.
De calcar: ( llamados también “papel manteca” o “de modista”) son papeles de trama muy abierta, que permiten pasar la luz o sea, son traslúcidos. Sirven para realizar borradores y croquis
Papel vegetal: papel que resulta de tratar con ácido sulfúrico la fibras del papel, resultando una masa muy homogénea, a la que se le incorpora luego resinas, antiguamente Bálsamo del Canadá. Es rígido, se quiebra formando líneas blancas y es muy absorbente de la humedad ambiente. La tinta china puede borrarse con gomas abrasivas o bien por raspado (llamado vulgarmente “gilletteado“). Es un papel documental y está en general libre de ácidos por un proceso de alcalinización, con un pH aproximado de 8. Debe conservarse muy bien, porque la humedad, por leve que sea, deforma las fibras, al ablandar las resinas.
Su peso por metro (gramaje) va desde 60 g/m2 (liviano) hasta los 200 g/m2 (extra denso).
Finlandés: papel vegetal de poco peso (40 g/m2), o bien papeles de trama abierta tratados con resinas baratas. Son muy delgados, y se suelen utilizar como borrador. Al papel de calcar tratado se lo suele reemplazar, con cierta ventaja, por papel vegetal de 60 g/m2. Al de 30 o 40 g/m2, de uso en imprentas, se le suele llamar "papel biblia".
Cartulinas: son papeles de alto gramaje (más de 110 g/m2) y se utiliza para dibujos de presentación.
Cartulinas museológicas: son las de alto pH, o sea levemente alcalinas. El pH suele ser de 8 o más. Los papeles museológicos poseen una RESERVA, esto significa que tardan más en acidificarse, efecto que se evidencia en el amarilleo. Tampoco poseen LIGNINA, que afecta, por su contenido de tanino, los objetos en contacto con el papel. Las marcas más conocidas son DEKORA, SCHOELLER, WATT, MUSEUM BOARD y FABRIANO. La indicación frecuente para denominar este tipo de papel es ACID FREE. Las usadas para dibujo técnico son muy brillantes (estucadas de una o ambas caras, aunque hay opacas)
Papel milimetrado: se suele usar en arqueología en mapeos de excavaciones.
Papel Japón: papel cuya masa está hecha por maceración de trapo de algodón. Es uno de los materiales museológicos más usados, puesto que no posee carga alguna de cola ni químicos desconocidos. Muy absorbente, no se usa para dibujo técnico sino para cartelas, etiquetas, separadores, envoltorios, sobres, etcétera, en contacto con objetos. Vienen en varios gramajes, desde papeles hasta cartones.
Papel KRAFT u obra: es un papel sin carga de cola en la masa, pero mucha en una d
e las caras, que es más brillante. Suele ser muy mal papel para uso museológico, de color blanco, gris o marrón claro, de acuerdo a la fibra. Se suele usar para borradores o envoltorios.Canson: cartulina texturada para dibujo artístico, el nombre proviene de una marca comercial. No es museológica. Una marca conocida es MIGUEL ANGEL.
Papeles coloreados, artesanales, pintados: son sólo para presentación, no suelen ser museológicos y presentan diferentes absorciones, desconociéndose generalmente la composición.
miércoles, 4 de marzo de 2009
COMO EMPEZAR A DIBUJAR
El dibujo más dificultoso es siempre el hecho a lápiz: se emborrona, es sucio, y la mina deja surcos irremediables.
Pero es el dibujo más rápido de hacer, es reversible, si sabemos trabajar, y... por algo hay que empezar.
Conviene - es un decir - empezar a dibujar así:
1. Usar lápices del tipo HB, ni muy blandos (se ensucia mucho) ni muy duro (marcan demasiado). Para saber sobre durezas de mina de grafito, ver el artículo "lápices", en la barra de temas, acá al lado de la página.
2. Dibujar suavemente, sin apretar el lápiz. No abandonar la línea, continuarla hasta el final
3. Hacer girar el lápiz al dibujar, la punta aguda dura mucho más que usándola de un solo lado (no se "chanflea")
4. No usar el escalímetro como regla: para eso están las escuadras.
5. Si no se tiene mucha confianza en ser limpio al dibujar, colocar un papel blanco bajo la mano.
6. No interrumpir los trazos. Es mejor “pasarse” y borrar, que empalmar. Eso nunca queda bien.
7. Para borrar usar una goma blanda y blanca, no las “Dos banderas” roja y azul, porque las manchas que produce son irreversibles.
8. No hay que borrar todo al hacer un dibujo, sólo lo necesario.
9. Una vez delineado suavemente TODO el dibujo, recién entonces “pasarlo” con líneas más gruesas sólo donde es necesario.
10. No apurarse.
11. Los trazos en las esquinas deben cruzarse perfectamente: dan mejor imagen al trabajo.
12. Si se ensució mucho la hoja, se puede cortar un trozo de papel blanco para que sirva de plantilla de borrado, eliminando sólo las manchas y no las líneas.
12. Borrar los trazos auxiliares con cuidado, a veces conviene afilar la goma con una trincheta, dejándole un canto agudo.
QUE HACER CON EL CAOS: UNA SUGERENCIA.
A veces los profesionales nos encontramos con museos hechos con cariño, pero sin demasiada planificación. Esos museos donde se amontonan objetos en mezclas confusas, cosas de las historias cotidianas, fósiles, muebles donados, donaciones de personas que consideraron que ese jarrón, ese revólver o ese sillón debía ir al museo.
A la vuelta de diez o doce años del centenario del pueblo o del barrio, los objetos amontonados dan al museo un carácter muy similar al anticuario, polvoriento y estático.
Además, la confusión atenta contra la conservación del edificio y de los mismos objetos.
Las salas están tan atiborradas que ¿por donde empezar?
El polvo y la humedad se cumula, el revoque suelto cae sobre las piezas, las cartelas se vuelven ilegibles y el público empieza a escasear. El museo es “siempre lo mismo”, un lugar lleno de cosas, pero… es un lugar de cosas viejas.
Una solución -comprobada- es retirar TODOS los objetos planificadamente. Todos.
Una vez retirados, sala por sala, se irán guardando en un depósito auxiliar hasta que se restaure el edificio. Hasta allí no habrá problemas, es para resolver una emergencia edilicia ¿no?.
Pero luego viene lo mejor.
La idea es no exhibir todo. La sugerencia es guardar los objetos y redescubrirlos de cuando en cuando. Es muy interesante hacer un hallazgo, por ejemplo, de un sable que se sabe que estaba en el museo, pero ahora con toda una carga simbólica diferente: encontramos este sable.
Seguramente habrá quejas. Podemos esperar frases como estas: “Adónde fue a parar lo que doné” o “han saqueado el museo”. Estas frases serán comunes y hasta pueden traer inconvenientes laborales o políticos.
Hay que considerarlas y convencer, porque estamos obrando bien.
Para contrarrestar esto, nada mejor que explicar qué se va a hacer: guardar los objetos para conservarlos, porque estuvieron tanto tiempo en malas condiciones que necesitan se restaurados.
Los objetos ya saneados se catalogarán, y se planificarán las sucesivas muestras. Tal vez sea conveniente hacer una muestra sobre el mismo museo, cómo conserva y cómo exhibe, y acerca de la necesidad de ir rotando las muestras para una mejor comprensión del patrimonio.
Si además hacemos que el museo se llene de niños, de gente que se entretenga y aprenda, las quejas serán cosa aparte, y se podrá rebatir que “ahora viene mucha más gente, y se va contenta”.La idea entonces es volver dinámico el museo, aprovechando esa movilidad para hacer varias tareas imprescindibles. Así, el museo será distinto cada mes.
Otra sugerencia: ¿porqué no averiguamos si los objetos del museo SON EFECTIVAMENTE del museo?
Por las dudas. El caos puede repetirse.
EXAMEN PARCIAL- La pregunta 1 es acerca del Sistema Monge, implicando completar un dibujo.
- Las preguntas 2, 3, 4 Y 5 son acerca de conceptos dados en clase. Implicarán una relfexión por parte del alumno.
- La pregunta 6 final es siempre la misma, año a año. Se debe leer el libro "El Sistema de los Objetos" de Jean Baudrillard (está en biblioteca) y responder esta simple pregunta: ¿porqué se llama así el libro?
Biblografía:
Baudrillard, Jean. 1991. El Sistema de los Objetos. Colaborador Francisco González Aramburu. Traducido por Francisco González Aramburu. Siglo XXI, 16 ed. México D.F.
Podés bajar partes del libro de http://books.google.com.ar/
Los trabajos prácticos son fundamentales para poder aprobar la materia. No saldremos dibujantes, sino profesionales que entiendan y se puedan expresar con dibujos.- N°1. Visitar un museo (cualquiera) mirar un "recorte" del mismo y contar en un informe lo que se vio.
- N°2. Representar un objeto mediante dibujo técnico
- N°3. Relevar un lugar expositivo
- N°4. Hacer un ensayo de exposición con temática definida.
- N°5. Trabajo práctico final.
- Se hará un anteproyecto de Museo (Museo de....) con todas sus partes, en forma de carpeta de presentación
- Se hará una búsqueda temática (no es una investigación) para una muestra inaugural, en forma de monografía con gráficos, dibujos y fotos.
- Se harán los planos de dicha muestra: plantas en escala 1:100 y 1:50, cortes y vistas necesarios.
- Se dibujarán todos los soportes en escala 1:10, 1:20, 1:25 o similar, (vitrinas, aneles, atriles, pedestales, cartelas...) con sus objetos ubicados, dibujando y aclarando los textos, dimensiones, colores, etcétera. Ubicar la escala humana (persona)
Formatos
- Se entregan en formato A4 los trabajos 1, 2 y 3.
- Se entrega en formato A4 la monografía de TP final (anteproyecto de Museo).
- Se entrega en formato A4 la monografía temática y proyecto de muestra.
- Los planos de la muestra inaugural son de formato libre.
- Preguntas acerca del porqué del Museo anteproyectado
- Justificación de la muestra
- Explicación del recorrido pensado para la muestra
- Preguntas teóricas
martes, 3 de marzo de 2009
UNA INTERESANTE EXHIBICION DEL PATRIMONIO NUMISMATICOEn la Paz, Bolivia, en una muestra de numismática realizada en el MUSEF, proveniente de la casa de la Moneda de Potosí, se utilizó un interesante modo de disponer las piezas (monedas coloniales) para poder leer ambas caras.
El método consistió en paneles de vidrio templado de 10 mm de espesor, que estaban sujetos en voladizo de un poste central, a modo de “banderas” sujetas a un “asta“. Como sostén de las monedas, entre las dos placas de vidrio se colocó un acrílico. Éste estaba perforado con huecos circulares, donde se disponían los objetos, así, rodeando cada panel, podía verse la cara, y luego la seca de las monedas.
Esta interesante museografía se complementaba con proyecciones de video en pantallas de plasma, donde se narraba la historia de la casa de acuñación o Seca de Potosí.
Sin embargo, esta forma de exhibición presentaba el inconveniente de la disociación entre lo visto en primera instancia (la cara de la moneda) y lo visto seguidamente (la seca), porque transcurría un tiempo de algunos segundos para dar la vuelta al panel, apareciendo una tendencia a “olvidar” las monedas que se habían visto con anterioridad. Esto ocurría porque había una distancia considerable (unos dos metros) entre las dos monedas más alejadas... que eran en realidad la misma moneda.
A pesar de esto, y de ser una muestra con una temática excluyente, es importante la forma en que se resolvió un clásico (y antiguo) problema museográfico: cómo exhibir monedas sin utilizar necesariamente DOS ejemplares para poder ambas caras.
LA EXPOSICION DE MUSEOExponer en un museo es algo común. Pero ¿con qué criterio disponemos objetos, imágenes, textos, vitrinas paneles, colores, música?
Si observamos bien, cada exposición de museo tiene un tema (generalmente vinculado a ese tipo de museo). También podemos ver que ese tema está expuesto mediante los objetos, las imágenes, los textos… mediante esos objetos y recursos, el museólogo curador trata de decir algo acerca del tema. Trata de comunicar algo, quiere decir algo sobre la temática.
Por lo tanto, la exposición de museos es un discurso, algo que se dice.
Ese discurso, a diferencia del discurso oral, hablado, es matérico, tridimensional, se desarrolla en un espacio. Y ene se espacio se desarrolla de una manera planificada, no es al azar. Por más que sea una instalación artística de libre recorrido, por ejemplo, esa libertad la decidió alguien.
Cada objeto, cada lugar, cada color o texto está en la exposición cumpliendo un rol.
Como las palabras en un texto, cada cosa se ubica para cumplir con su función, se agrupan en núcleos definidos, hay una secuencia, un diseño.

Es por ello que las exposiciones se comportan como textos donde los términos de ese texto son los objetos de museo y los recursos museográficos empleados.
Esta manera de ver la exposición implica, por ende, un lector, que es el público, actor colectivo o individual.
Si el lector (el público) no halla la misma intención que el hablante (el museo), debe dudarse de las cualidades comunicacionales de aquél. Sería un grave menosprecio sostener que “la gente no sabe nada” o “esto lo comprenden unos pocos”. Igualmente debe tenerse cuidado con los discursos para uno mismo, en los cuales creemos que decimos algo inteligible, cuando solamente lo comprendemos nosotros. Es saludable - como profesionales o como funcionarios del museo - hacer unas constantes autocrítica y evaluación:
Para el trazado a tinta, sobre el dibujo a lápiz, se suele usar una serie de lapiceras especiales denominadas estilógrafos.
Si bien su uso ya no es tan extendido por la aparición de las microfibras, este tipo de instrumentos de dibujo permite una uniformidad del grosor de la línea, con la máxima calidad de tinta. Son algo costosas.
Recordemos que las mejores tintas son las que no poseen partículas metálicas como óxidos de hierro, sino carbón vegetal y goma laca en disolución (tinta china, que es museológicamente apta).
Los estilógrafos más reconocidos son de las marcas Rapidograph, Rotring y Staedler. Poseen graduaciones en décimas de milímetro, aunque existieron en décimas de pulgada (Rapidograph y Speedball).
Los grosores comerciales disponibles son:
0,1 mm. – 0,15 (rara) – 0,2 – 0,3 - 0,35 – 0,4 – 0,5 – 0,6 – 0,7 – 0,8 – 0,9 (rara) – 1 y, las más gruesas, 1,2 y 2 mm.
Estas lapiceras funcionan mediante una sonda que obtura o permite el paso de tinta por el interior de una boquilla de escritura o punta. La sonda se percibe, en las lapiceras que funcionan bien, por un leve ruido al hacerlas oscilar longitudinalmente.
Deben limpiarse con frecuencia, pues la sonda, llamada popularmente “pelo” se adhiere al tubo de la boquilla al secarse la tinta. Para limpiarlas, se retira toda la tinta del depósito y se las deja sumergidas en agua jabonosa.
Como dijimos, actualmente se las reemplaza por estilógrafos descartables o microfibras, pero éstas últimas son de dudosa aptitud museológica.